¿Cómo ATP conduce las reacciones endergónicas?

El ATP utiliza la energía libre creada por la hidrólisis para dirigir las reacciones endergónicas a través de la fosforilación. El proceso de fosforilación implica transferir el fosfato de ATP a una proteína o molécula, como la bomba de sodio-potasio. La transferencia se considera una reacción endergónica porque la bomba de proteína absorbe energía de ATP.

El proceso comienza con una reacción exergónica, ya que la ATP libera energía a través de la hidrólisis. Una proteína celular, como la bomba de sodio-potasio, utiliza esta energía para mover iones a través de una membrana celular, impulsada por la fosforilación. En este ejemplo, tres iones de sodio se sacan de la célula, mientras que dos iones de potasio se mueven hacia la célula. Este proceso completo se conoce como acoplamiento de energía porque una reacción exergónica en última instancia da como resultado una reacción endergónica.

Otro ejemplo de acoplamiento de energía involucra ATP y glucosa. En el metabolismo, la energía del ATP fosforila la glucosa, lo que permite que la glucosa trabaje con las enzimas. Una vez fosforilada, la glucosa se convierte en fructosa con la ayuda de las enzimas. Este proceso también implica un acoplamiento de energía porque la reacción exergónica de ATP conduce a la fosforilación de la glucosa, una reacción endergónica.

ATP utiliza acoplamiento de energía porque es una molécula altamente inestable. Si el ATP no se utiliza en el acoplamiento de energía, la energía libre generada por la hidrólisis se pierde en el medio ambiente como calor.