¿Cómo ha sido afectada la población del lobo ártico?

De acuerdo con el Fondo Mundial para la Vida Silvestre, el lobo ártico se considera un animal de preocupación menor, lo que significa que no corre un gran riesgo de estar en peligro o extinto. A diferencia de otros lobos, el lobo ártico no tiene mucha interacción con los humanos y no está amenazado por la caza. Los lobos árticos viven en las regiones árticas de América del Norte y Groenlandia. Vivir en estas áreas aisladas les ayuda a evitar el peligro.

Aunque el lobo ártico mantiene un estado de Preocupación menor, todavía existen algunas amenazas para el animal. Una amenaza es para el suministro de alimentos del lobo. Los desarrollos industriales, como la construcción de carreteras y tuberías, pueden despejar partes de su hábitat natural, desplazando y destruyendo sus presas. El cambio climático también ha creado un desafío para la obtención de alimentos. Los cambios en el clima han reducido el número de liebres árticas y bueyes almizcleros, dos animales que alimenta el lobo ártico.

Un lobo ártico adulto alcanza 25 a 31 pulgadas de altura y puede pesar hasta 175 libras. Estos lobos se caracterizan por su pelaje blanquecino, y las hembras son más pequeñas que los machos. La vida útil promedio del animal es de aproximadamente siete años. Los lobos árticos viven en grupos de siete a diez, pero ocasionalmente se asocian en grupos más grandes de hasta 30.